Sunday, February 11, 2007

La eterna dualidad

Acabo de regresar de un viaje de trabajo que me llevó por Perú y Ecuador. Son nuestros vecinos, socios y cuasi hermanos. Casi que nuestras historias son paralelas y nuestros "orígenes" los mismos. Sin embargo sentí en esos países, más en Perú, que la economía se movía a velocidades increíbles. Inversiones de todas clases en todos los sectores. Se notaba optimismo en la gente y claro, hay mucho trabajo para la gente que quiere trabajar. Eso se está logrando, evidentemente al abrir la economía y hacer que capitales extranjeros inviertan en Perú. Eso evidentemente crea un dilema. La eterna discusión de "quién se lleva la mayor tajada de la torta". ¿Es realmente importante? ¿No nos estamos perdiendo en los detalles y ya no vemos la figura clara? Los inversionistas siempre buscarán las mejores condiciones, y si el país no se las ofrece, evidentemente se irán a otro lugar. ¿Quién invertirá entonces en Bolivia? Eso me preocupa, el gobierno está apostando a que ellos van a poder ... pero esa inversión es marginal. Se necesita un montón de plata para generar los empleos y la riqueza necesaria para mantener a la gente contenta.

Hay una dualidad en lo que se quiere por supuesto. ¿Necesitamos McDonalds? ¿Necesitamos tener 3 televisores por casa? ¿Qué es lo realmente importante que se requiere? ¿Estará la gente contenta cuando tenga ese "mínimo"? Probablemente no. Siempre se quiere más, es el consumismo que nos metieron desde que nacimos y que es difícil de renunciar. Al mismo tiempo, ¿por qué no aspirar a viajar por el mundo y leer todos los libros y ver todas las películas? Pero para eso se necesita plata. Mucha plata. Se puede ver la vida de esas dos formas y parece que ahora en Bolivia están apostando a verla desde el punto del mínimo. ¿Quién invertirá? ¿Los privados pondrán su plata cuando saben que el país en realidad no está de acuerdo con la acumulación? ¿De dónde vendrán los trabajos? ¿Qué es lo justo? ¿Lo que te mereces o lo que se te asigna?