Monday, December 13, 2010

Siempre la inflación. ¿Pero que se puede hacer?

Los últimos días se han publicado en la prensa varios artículos relacionados a la inflación. La mayoría, por supuesto, dramatizando el tema (por ejemplo, en La Razón, el artículo titulaba "inflación será el doble de la programada ...") sin ofrecer mucho análisis. La respuesta del Gobierno ha sido mixta, las entrevistas muestran que el equipo económico entiende el problema, pero las medidas no han sido muy alentadoras. Restringir las exportaciones no soluciona el problema del incremento de precios de alimentos. En realidad, los empeora en el mediano y largo plazo.

El dilema del Gobierno es evidente. Los beneficiados por el incremento de precios (beneficiarios netos) son los productores agropecuarios, especialmente los pequeños agricultores. Los afectados, son los consumidores netos, especialmente los habitantes de centros urbanos. Como es clásico, y se menciona repetidas veces en la literatura, la influencia del sector urbano siempre es mayor que la del sector rural, por lo que las medidas del Gobierno están orientadas a reducir las presiones de este grupo. Sin embargo, restringir las exportaciones es una solución de corto plazo, ineficiente y con efectos negativos en el mediano y largo plazo. La explicación es sencilla. Usando unos diagramas de equilibrio estático (clásicos) vemos que para un país pequeño, los precios internacionales son dados y no se pueden influenciar domésticamente. Si el país es exportador, los precios internacionales son más altos que los precios domésticos, por lo que se genera un excedente de exportación.

En el gráfico, el diagrama de la derecha representa el mercado internacional y el diagrama de la izquierda el mercado nacional. Se ve que el equilibrio interno se alcanza con un precio más bajo que el precio internacional, lo que determina exportaciones CE, que corresponden a una demanda internacional de Di. Sin embargo, al incrementarse la demanda internacional (Di'), el precio sube a Pi, que determina exportaciones por AB. El consumo interno se reduce de C a A (que corresponde a X0). En la actualidad, lo que se observa es que el consumo se ha reducido del punto C al punto A, aunque la producción total se ha incrementado a X1.

Desde la perspectiva del Gobierno, no es deseable que el consumo se haya reducido de C a A, por lo que impone restricciones a las exportaciones, haciendo que el precio disminuya, incrementando el consumo local. Pero al mismo tiempo, se reduce la producción, sea para exportación o para consumo local, con lo cual la pérdida para el país es neta y doble. En el corto plazo, eso puede parecer una buena política, pero en realidad se están deteriorando las condiciones para la inversión en el largo plazo, que es lo único que puede hacer que se incremente la producción local y por lo tanto la competitividad del país. Si el precio interno se mantiene bajo artificialmente, el producto empezará a exportarse "clandestinamente", es decir, a través del contrabando, lo que generará más costos para el país (costos de control y pérdida de ingresos por impuestos). Eso es evidente con el tema del gas para consumo doméstico en garrafas.

Debido a que el incremento de precios afecta negativamente a los consumidores netos y que además utilizan la mayor parte de sus ingresos en alimentos, una mejor política es "compensar" a los consumidores a través de transferencias directas. De esta manera no se desalienta la producción nacional y se elimina el carácter regresivo de los controles de precios. El Gobierno puede usar los mecanismos que ya tiene a disposición (por ejemplo, los bonos Juancito Pinto o Juana Azurduy) para compensar a los más pobres. Esta compensación se puede generar a partir de un impuesto extraordinario por precios altos a los exportadores que se benefician de los precios altos.

Esta inflación importada es en realidad beneficiosa para el país, pues es la que genera ingresos. Como en todo, siempre habrán perdedores y ganadores. El trabajo de redistribución del Gobierno sería más eficiente si aprendiera a manejar los boom de manera de reducir los impactos negativos sin eliminar los incentivos a la inversión y a la producción.

En el caso de que la inflación fuera artificial, por ejemplo cuando pocos distribuidores controlan el mercado interno y especulan con los precios, eliminar las tarifas de importación o importar directamente el producto es más efectivo para eliminar los incentivos a la especulación, como lo ha demostrado el Gobierno en el pasado. Pero en el caso de precios internacionales, no hay mucho que se puede hacer para controlar los cambios en los precios domésticos. El argumento de los productores locales (algunos, por lo general los más ineficientes) de que las importaciones los están ahogando, sigue también la misma lógica. Si no se puede competir con los productos internacionales, es mejor importar y proveer de productos más baratos a la población, que proteger industrias que benefician a pocos y perjudican a la mayoría.


Tuesday, November 30, 2010

Análisis de IED y PIB

Complementando un anterior análisis, ahora tenemos los resultados de la revisión de la correlación entre IED y PIB. Los datos de la CEPAL, BCB e INE muestran que existe una baja correlación. Si se toma en cuenta toda la serie (1996 - 2008), la correlación es positiva y una regresión lineal, muestra que el IED no es significativo, todo lo demás constante. Es interesante notar que el signo del coeficiente del IED es positivo. Pero al analizar el gráfico, vemos que hay un dato que está generando la correlación positiva. Si utilizamos solamente la serie 1996 - 2007 (sin el dato que distorsiona el resto), la correlación es negativa, aún más baja y menos significativa.



Los resultados de las regresiones se explican por si solos. Ambas regresiones muestran que los coeficientes no son significativos, especialmente para la muestra 1996 - 2007. Lo importante de ambos análisis es reconocer que omitir un dato, o incluirlo en el análisis, es suficiente como para cambiar el signo del coeficiente y por lo tanto "la conclusión" del análisis. Esto es más evidente si incluyéramos más variables a las regresiones, hasta lograr que el modelo muestre lo que nosotros pensamos.

PS. Para reconocer cuál regresión es cual, ver el tamaño de la serie. Una llega al 2007 y otra al 2008. En los resultados, "C" es la constante. Las regresiones son del tipo PIB = C + IDE.

Wednesday, November 17, 2010

¿Por qué los monopolios tienen que ser privados?

El caso de la escasez se cemento fue la que motivó a analizar un poco más el tema. Por definición los monopolios extraen una renta adicional a lo que manda un equilibrio de mercado. Logran esto, debido a que pueden influenciar los precios. En el equilibrio, la competencia entre las empresas, hace que en el margen, las utilidades sean cero. En un mercado monopólico, las empresas obtienen márgenes más altos de los que obtendrían en una situación de competencia perfecta. ¿Cuál es la lógica para que en un país pequeño los monopolios sean privados y no estatales? ¿Se justifican las rentas adicionales para el inversionista privado únicamente porque la regulación (que él mismo promovió, lo más probable) lo permite? ¿Cuál es el precio “justo” para la compra de una empresa en un mercado monopólico?

Los incentivos que tiene la empresa monopólica es preservar el monopolio. Eso explica en algunos casos porqué algunos políticos son también dueños de empresas monopólicas (no solo en Bolivia). El incentivo no es “bajar los precios para competir”, debido a que el precio lo determinan las empresas. Tampoco es posible que la autoridad, sobre todo en un país pequeño y con instituciones débiles como en Bolivia, administre esas rentas adicionales.

¿No debería ser el papel del Estado intervenir para acercanos lo más posible a un precio de mercado de competencia perfecta?

La relativa importancia de la inversión extranjera directa

Últimamente algunos medios de prensa han estado publicando artículos criticando el bajo nivel de la inversión extranjera directa (IED, o Foreign Direct Investment – FDI) en Bolivia, y al mismo tiempo resaltando el nivel de la IED en países vecinos. Los estudios de corte transversal (muchos de ellos patrocinados por el Banco Mundial, lo cual de por si ya es sospechoso. Es como si Marlboro publicara estudios de salud y fueran “la verdad”) muestran que hay una relación directa entre la IED y el crecimiento. Es decir, a mayor IED, mayor crecimiento del país. A pesar de que los modelos que se utilizan pueden llevar a dudas sobre la construcción de los mismos (no todas las variables incluidas en los modelos son significativas y en muchos casos, la relación positiva entre IED y crecimiento tiene una baja significancia), los autores siempre defienden la lógica: El capital extranjero trae conocimiento, mercados, reglas y permite al capital local (sobre todo al capital público) ser invertido en otras áreas de mayor prioridad. Sin embargo, si la significancia es débil ... ¿no deberíamos analizar la relación para el caso de Bolivia en vez de repetir (mi mamá diría “como loros”) el “vox populi”?

La comparación entre la IED de Bolivia y otros países no es la adecuada. Para hacer una comparación adecuada se debe comparar:


IED + inversión pública social + inversión pública productiva


Si se hace la comparación de esta suma para los mismos países que usa la prensa local, se verá que en realidad se está invirtiendo más que en otros páises. La comparación no es la adecuada, porque los países vecinos no han estado invirtiendo tan agresivamente con fondos públicos en empresas públicas. Los mismos estudios del Banco Mundial muestran que la correlación entre crecimiento e inversión pública (“social”) tienen una significancia más alta que la que tiene el crecimiento con el IED. Evidentemente, si la idea es hacer quedar mal al Gobierno o generar un clima de “desaliento” y “catástrofe”, se pueden manipular las cifras como a uno le convenga. No necesariamente lo que se se presenta como resultados de investigación “es la verdad”.

Si hacemos una relación entre el IED y crecimiento de Bolivia (una regresión simple, por ejemplo), vemos que para la serie de datos disponible (1985 – 2009), no existe una relación directa y positiva entre las dos variables. Evidentemente, eso se puede “corregir” a través del uso de otras variables ... ¿Pero no es eso manipular el modelo hasta que “diga lo que yo quiero que diga”?

Para complementar esta idea, se pueden analizar las ventajas y desventajas de “más” IED, especialmente para el caso de Bolivia. A través del análisis se comprueba que las ventajas no son muchas. Bolivia es un país pequeño (no puede influenciar los precios); tiene instituciones débiles (es difícil o muy costoso que la autoridad haga que el inversionista juegue limpio); el mercado es pequeño (los monopolios “naturales” se generan con mucha facilidad y rapidez); el país depende de contados recursos naturales (las posibilidades que inversionistas extranjeros ejerzan una influencia económico – política es muy grande); y finalmente, que al ser país pequeño se encuentra en desventaja cuando se trata de negociar con los países de donde proviene la IED.

El gráfico muestra los principales “beneficios” de la inversión para el país. Tanto cuando esta inversión es IED o es pública. Asumiendo que la gerencia en ambos casos es similar (la mayoría de los economistas, especialmente los de la escuela neo-liberal argumentarán que ese supuesto en realidad no existe, basados en la evidencia histórica. Pero seamos optimistas), los beneficios para ambos tipos de inversión se traducen en: i) utilidades (después de impuestos); ii) impuestos (IVA + impuestos sobre las utilidades + contribuciones a la seguridad social); y iii) empleo. En el caso de la IED (el gráfico lo muestra como áreas sombreadas), únicamente una parte del empleo se “queda” en el país, pues muchos de los técnicos y gerentes provienen de las casas matrices de las empresas que realizan IED (además que sus sueldos, prestaciones y beneficios son altos, representando una buena parte de los gastos en personal, aún cuando son pocos empleados). Se puede argumentar que a pesar de que la parte “extranjera” del empleo no se queda en el país, la transferencia de tecnología y generación de redes de contactos, son fundamentales para los negocios.

Pero los otros dos beneficios son más difíciles de defender. Si hiciéramos un análisis de “cuánto tenían que pagar y en realidad cuánto pagaron” la empresas extranjeras que invirtieron en Bolivia, el resultado sería depresivo. En términos nominales, probablemente las sumas sean importantes, pero en términos relativos, los resultados mostrarán que es más lo que no pagaron que lo que pagaron. Y los millones en pleito en los juzgados suman y siguen. En cambio, la inversión pública (sea social o productiva), paga sus impuestos y obligaciones de contribución a la seguridad social en forma religiosa. Son inumerables los ejemplos de “perdonazos”, “salvamiento de empresas” y otras artimañas que se inventaron los gobiernos de turno para favorecer a sus amigos con la excusa de “salvar empleos”. La misma excusa se utilizó para salvar empresas públicas ... pero por lo menos las utilidades se quedaban en el país.

Las utilidades es la variables que definitivamente “no se queda en país” si la inversión es del tipo IED. El retorno al capital (a la inversión), se va al país de la casa matriz del inversionista. Las utilidades de las empresas públicas se quedan en el país. Evidentemente, las pérdidas también.

Un cálculo simple, nos ilustra esa diferencia. Supongamos que existen dos empresas, una pública y otra generada a través de IED. Ambas empresas venden 100 millones de USD al año. Entonces:



IED

Inversión Pública

Ventas

100 millones de USD

100 millones de USD

IVA (13%)

13 millones de USD

13 millones de USD

Impuesto sobre utilidades (después de IVA)

21.75 millones de USD

21.75 millones de USD

Empleo (digamos un 30% de las ventas)

30 millones de USD

30 millones de USD

Lo que se queda en el país

28 millones de USD, asumiendo que un 50% del empleo es extranjero

64.75 millones de USD


Es una simplificación de la realidad, evidentemente. Pero sirve para la discusión. Y para que los expertos no sigan repitiendo lo que se publica sin analizar.

Monday, October 25, 2010

La famosa certificación de las reservas

Ha estado circulando en la red y en los periódicos la noticia de que las reservas de gas de Bolivia son menores a las esperadas. Los periódicos de la oposición (que son de la oposición aunque juren que son simplemente periodistas honrados!) publicaron la noticia con un tinte alarmante ... En hidrocarburosbolivia.com salió un artículo más o menos neutral, donde el presidente de YPFB explicaba un poco el porqué de la baja en las reservas. Algunos sitios de internet y prensa extranjera han sido más alarmistas ... "Polémica por cifras de reservas".

El tema es de particulas interés. Mucha de la inversión en industrialización y exportación, está basada en una proyección de las reservas. Invertir en ductos, plantas de procesamiento, redes domiciliarias, conversión de vehículos, etc., todo está basado en los cálculos de reservas. Obviamente, hay que añadir un "ceteris paribus" a esa medición, porque siempre es posible que se descubran nuevos yacimientos. Lo interesante de esa danza de números es la coincidencia de la certificación original con los planes de exportación a través de sistemas de LNG a Estados Unidos, la nacionalización y la apertura de nuevos mercados (Paraguay, Uruguay y Argentina).

Del mismo modo que las evaluadoras de riesgo (Moody's y compañia), existe un conflicto de intereses entre el que contrata y el que certifica. Especialmente, si el que certifica, trabaja para los potenciales compradores. El conflicto de intereses es aún más grande cuando el que certifica tiene relaciones comerciales con los interesados en desarrollar el proyecto de LNG. Todo es posible en esta vida, y seguramente si escarbamos lo suficiente, encontraremos lo que buscamos. Se inflaron las reservas para hacer el proyecto de LNG rentable. En un momento en que los precios estaban bajos (justo antes del gran crecimiento del 2007), en el cual un contrato de largo plazo nos hubiera amarrado a precios bajos con reservas que no estaban allí.

Es cierto también que las inversiones que se han hecho en exploración no han sido las suficientes. Tomó mucho tiempo organizar a YPFB y que nuestros socios (PDVSA, PETROBRAS, los chinos y los rusos) empezaran a movilizar recursos. Lo interesante sería comparar las inversiones en exploración (y éxito de esas inversiones) entre los años 1997 - 2008. Año a año. Inclusive, empresa por empresa. Creo que ese gráfico nos mostraría que en realidad, la baja en las inversiones vino mucho más antes de la nacionalización. Probablemente en términos nominales, la inversión en el periodo 2006 - 2010 es más alta que la realizada en el periodo anterior. Por eso creo que la crítica de la oposición y de cierta prensa es sesgada. La comparación tiene que hacerse entre naranjas, no naranjas contra ladrillos.

En la misma línea (pero mezclado con otro tema, pero mejor lo escribo antes de que me olvide), la comparación que vi el otro día en un periódico de Bolivia sobre la inversión privada estaba totalmente sesgada. Para comparar con otros países, por favor, incluyan en las inversiones de Bolivia las realizadas por las empresas estatales. En el cálculo del PIB no solamente cuenta la inversión privada. Se debe sumar la inversión de las empresas estatales, más las privadas. Diferenciando la inversión pública tradicional. En un país como Bolivia dejar esos montos fuera del cálculo no solamente es sesgado, no es técnico.

Thursday, October 14, 2010

El cuarto poder, sin control

Este último mes ha estado bien agitado en Bolivia. El principal tema ha sido la nueva ley Antirracismo que aprobó el congreso. Casi todos los artículos en los periódicos y comentarios en la televisión han sido en contra de dos artículos. Pero era de esperar esa reacción. Y no es por que hay más o menos democracia (siempre se puede argumentar a favor y en contra), simplemente que los medios sienten que se está reduciendo su capacidad de "expresarse". Y es que el punto principal es ese. Los medios tienen dueños, los dueños responden a intereses sectoriales, que por este momento están en la oposición. Los medios no deben y no deberían monopolizar la opinión pública. En todo caso, la regulación debería indicar que si algún medio tiene el 30% o más de mercado, tiene que ser regulado para que no afecte la libre competencia, en este caso, de ideas.

En muchos países se controlan los excesos de la prensa. La autoregulación del sistema financiero en los Estados Unidos llevó al caos y crisis que se están viviendo ahora. ¿Cómo se puede confiar en la autoregulación cuando los intereses de los grupos de poder amarrados a los medios tienen sus sesgos? Si se me va a castigar por ofender, denigrar o marginar ... ¿está mal? Toda la ofensa, denigramiento y marginación que hacen los medios no es autoregulado ... ¿existe un precedente de que los tribunales de prensa han castigado a alguno de sus miembros en este sentido? Y es que en este caso no está mezclado el tema comercial, no es que los medios van a vender más o menos. Es simplemente que se dan cuenta de que se les están cortando las garras para que sus ataques no puedan ser tan dañinos y venenosos como en el pasado.

Como ciudadano de a pie, la ley no me afecta ni me ofende. Leer menos insultos o escuchar menos veneno por la radio o la televisión, en realidad, es bienvenido.